Paisaje humano, Paisaje urbano, Curiosidades

viernes, 17 de enero de 2014

También a los fantasmas les gustan los perros

Las aldeanas miran con envidia al perro que se pasea por el parque. Si por ellas fuera, abandonarían el muro del depósito de aguas donde alguien las ha inmortalizado y se perderían con él entre los árboles. Puede que algún día lo hagan. Se las echará de menos, pero hay que comprender que también los fantasmas tienen derecho a sus días de asueto. ¿Será el perro también un fantasma?