Paisaje humano, Paisaje urbano, Curiosidades

viernes, 1 de noviembre de 2013

Niños con alma de artista y el camino de baldosas arco iris


¿Arte conceptual? ¿Minimalista? ¿Arte povera? ¿Intervención paisajística? No sé cómo calificarlo, pero un día al volver a casa me lo encontré en la plaza. Duró lo que tarda en llegar un aguacero en este Planeta Bilbao. Pero fue una maravilla ver los colores diluirse y desaparecer entre los intersticios de las baldosas y entre la hierba húmeda. Algunos  caracoles quisieron dejar su impronta y dibujaron surcos sobre la tiza de colores. Una obra mutante y efímera. Colectiva y espontánea. Digna del Museo Guggenheim.