Paisaje humano, Paisaje urbano, Curiosidades

jueves, 20 de junio de 2013

Los bilbonautas no se secan nunca


En este planeta, los niños nacen con un paraguas bajo el brazo. Antes de que llegaran los chinos, el paraguas duraba toda la vida. Era un signo de identidad. Cada vasco tenía el suyo y le enterraban con él para que le acompañara en su último viaje hacia los campos anegados del señor.