Paisaje humano, Paisaje urbano, Curiosidades

viernes, 4 de enero de 2013

Hasta las estatuas necesitan moverse para descansar


Trabajar inmóvil es muy duro y está poco reconocido. De vez en cuando, hasta las estatuas del centro de Bilbao deben moverse para descansar, darse la vuelta y fumar un cigarro en la intimidad de una calle céntrica. Las estatuas de los parques lo hacen de noche, cuando los camiones de la basura regresan a sus bases un par de horas antes del amanecer. Solo unos pocos privilegiados o personas de especial sensibilidad han podido descubrir a la efigie de Tonetti sentada en la barandilla de los patos departiendo con la de Verdi. Es un fenómeno poco común, pero ocurre, aunque hay que pasar muchas noches en vela para poder disfrutarlo.